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Leishmaniosis canina

By | Perro, Veterinario | No Comments

La leishmaniosis canina es una enfermedad causada por un parásito, transmitida por la picadura de un mosquito, el flebotomo.

Llamamos flebotomo al mosquito portador de la enfermedad, el cual es de un tamaño pequeño y suele pasar inadvertido por su vuelo silencioso. Dicho insecto habita fundamentalmente en zonas del interior de España, cuencas mediterráneas y murcianas, como también en Almería, Andalucía, Castilla-La Mancha, León y Extremadura, siendo la zona norte de España de menos riesgo al tener temperaturas mas frías.

Este mosquito suele picar al amanecer o atardecer, estando activo en temperaturas superiores a 16.º – 18.º. Los períodos de mayor contagio son marzo, abril, mayo y septiembre-octubre.

Al ser un mosquito que actúa en desplazamientos cortos, su radio de actuación suele ser entre 2 y 5 kilometros. La hembra del mosquito es la que pica y antes de morir puede infectar entre 2 y 3 perros.

Conocida como la «enfermedad del mosquito», es una de las enfermedades más comunes de nuestros perros. Es importante saber que, dicha enfermedad, solo se transmite mediante una picadura del mosquito, no de perro infectado a perro sano, ni de perro contagiado a hombre.

El período de incubación de la enfermedad es entre 3 y 10 meses, por eso se hacen pruebas serológicas con las que podemos diagnosticarlas, incluso antes de que aparezcan los síntomas. Dichas pruebas se realizan sobre todo cuando el mosquito está inactivo (en enero y febrero).

Los síntomas que puede generar una leishmaniosis en nuestros perros son variados:

  • Falta de brillo en el pelo y descamación.
  • Alopecias en orejas, ojos y hocico.
  • Heridas o úlceras que no cicatrizan.
  • Crecimiento exagerado de las uñas.
  • Sangrado que no cesa (nariz).
  • Afectación renal, hepática o ganglionar.

La enfermedad, según en el estado en el que se encuentre, tiene tratamiento, gracias a estos, los animales con leishmania tienen más esperanza de vida que hace unos años.

Hay métodos preventivos para que su perro no contraiga la enfermedad, debemos ponerle protección ya sea, antiparasitaria externa (spot on, collares), que sean repelentes de flebotomos, o con la vacunación (que se haría siempre y cuando el animal diera negativo en las pruebas de detención de anticuerpos), en el caso de que nuestro perro esté en una zona de riesgo, viva fuera de casa, campo o litoral.