MIEDO A LOS PETARDOS

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  • diciembre 26, 2017

 

Los que tenemos perros sabemos perfectamente que cuando llegan las fiestas navideñas, eventos deportivos y ruidos estridentes son situaciones muy difíciles para ellos. Todos los perros y también nosotros reaccionamos ante esos ruidos o sustos pero en ellos observamos un lenguaje corporal específico:petardos 2

  • Meterse detrás de su dueño
  • Orejas hacia atrás
  • Estado de alerta

 

Muchos de nuestros amigos pasan unos segundos y siguen realizando su vida habitual tras estos síntomas, sin embargo ¿y si el perro no puede seguir haciendo su “vida habitual?

Nuestros amigos ante el miedo a los ruidos y/o a los petardos  pueden tener estos síntomas:

  • Agitación y temblores
  • Dilatación Pupilar
  • Se esconde debajo de muebles/ baño..
  • Intentos de fuga
  • Orina y defeca en casa
  • Jadea en exceso/ deambula en casa sin saber dónde ir
  • Anorexia

 

CAUSAS DEL MIEDO A LOS PETARDOS

Según estudios la fobia o miedo a los petardos puede tener factores:

  • Aspecto genético: Las razas y/o mestizos de carácter tímido tienen una mayor predisposición a padecer miedo a los petardos. Éstos son perro muy sensibles a los estímulos externos.
  • Sociabilización: Si el perro tiene una óptima sociabilización temprana con otros perros podemos conseguir bajar el umbral de estrés y miedo en ellos.

¿QUÉ HACEMOS NOSOTROS CUANDO VEMOS A NUESTRO PERRO EN ESTADO DE NERVIOSISMO?

Por mucho que nosotros digamos, y sabemos por experiencia propia que es muy muy difícil no hacerlo “No tocar a los perros cuando se escuche un petardo, no intentar calmarles etc…”, es recomendable no hacerlo. Nosotros sin quererlo, tocamos, mimamos, acariciamos, les cogemos, y abrazamos a nuestro perro; sin saber que, inconscientemente reforzamos la conducta de miedo. Nuestro perro en esa situación piensa “ Osea que si… tengo miedo, me agazapo, tiemblo e intento irme mi “amito2 me achucha me abraza me da besos… pues cada vez que escuche algo así haré lo mismo!” es lo mismo cuando, en consulta os explicamos que si no queréis que hagan vuestras mascotas alguna acción tipo “ subirse al sofá” tenñeis que ser fuertes y ser más “cabezones que ellos” porque si cedéis una vez ellos se harán con el control, que son muy listos!!!.

Sabemos que lo que os decimos puede ser algo cruel pero, reforzando esa actitud, aunque se nos parta el corazón es mucho peor para ellos.

 

¿QUÉ DEBERÍAMOS HACER?        

  • Intentar no acariciar a nuestro perro en el momento del petardo o ruido estridente, aunque se nos parta el alma, es mejor ignorar la situación e intentar seguir con el paseo, intentar realizar un refuerzo positivo como intentar jugar con él. Si conseguimos realizar estos ejercicios pasaremos a la fase “pues no pasa nada porque mi “amito” no me protege, no hay nada que temer!”.
  • Unos días antes, sobre todo en navidad que preveemos ruidos/ petardos acostumbrar al animal a música estridente, nos explicamos, la música clásica por ejemplo los golpes de bombo, músicas de marchas etc… tienen golpes de músicas que pueden ser similares a los estímulo que tenemos que tratar en nuestro animal, podemos ir acostumbrarles a los sonidos. La noche del 31 por ejemplo podemos dejarle en una habitación lo más alejada posible a la calle con esta música, así podemos rebajar algo su nivel de ansiedad.
  • Proporcionarle sitios dónde puedan esconderse y no sacarlos! En sus madrigueras ellos se sienten muy seguros, tranquilos y a ser posible mantenerlos a oscuras.
  • CUIDADO CON LAS TERRAZAS Y BALCONES!!! Aunque os parezca increíble hemos tenido casos de perros, no solamente gatos que en situaciones de estrés se tiran por las ventanas intentado huir.
  • Sacadlos siempre con correa!!: No hagamos experimentos, no soltemos a nuestros animales, el miedo es tan grande y ellos no miran, salen corriendo y pueden atropellarlos o perderse.
  • Medicación ansiolítica: En nuestro Centro veterinario existen medicamentos para poder neutralizar o ayudar a nuestros perros a poder reducir su nivel de estrés, estás medicaciones están indicadas darlas unos días antes de que el perro esté en contacto directo con el estímulo (petardos, ruidos…), algunos son complejos vitamínicos con propiedades relajantes y/o calmantes. Luego, y siempre ya bajo prescripción veterinaria existen ansiolíticos que el veterinario valorará según el caso y grado de ansiedad.

NOTA: Intentamos en la medida de lo posible daros trucos pero por desgracia, somos conscientes que el nivel de ansiedad de algunos perros supera con creces cualquier pauta que podamos decir.