Cuando elegimos un perro

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Cuando elegimos un perro para que forme parte de nuestra vida, debemos tener en cuenta, primero, que es un ser vivo que vivirá con nosotros muchos años y que, como tal, requerirá cuidados toda su vida. Es una elección responsable adquirida por el futuro dueño.

Cuando adquirimos un perro debemos tener en cuenta varios factores:

  • Elegir sus accesorios: Comederos (uno para la comida y otro para el agua); una cunita; y un pienso adecuado a su edad, tamaño y raza, así los perros que de adultos pesen hasta 10kg deberán comer un pienso para razas “Mini”, perros que de adulto oscilen entre los 10-25kg de peso podrán tomar pienso especial para razas medianas (medium), y perros de más de 25 kg de peso tomarán pienso para raza grande (large breed o Maxi).
  • Nuestro cachorro debe tener su habitación para cuando permanezca solo en casa o cuando duerma. Ahí estará separada su zona de descansar, de su zona de comer y beber, y separada también de su zona de defecar y de hacer pis.
  • Es preferible que, en un principio, nuestro cachorro tenga un par de juguetes, por ejemplo un mordedor y un juguete duro tipo “Kong”, el por qué es sencillo, no sabemos aún como es nuestro nuevo amigo, su carácter, algunos perros son muy nerviosos y destructivos con sus juguetes, si es así corremos el peligro de que, si es un juguete “blando”, lo destroce y mucho peor, que ingiera trocitos y tengamos un problema mayor y le pueda llegar a obstruir.
  • La primera noche que pasa un cachorro con nosotros es dura y complicada para él, es importante que intentemos acostumbrarle a pasar ratos solos, sin nuestra atención; a tener horarios no a responder a todas sus demandas. Es normal que llore o ladre los primeros días por la noche por ello no debemos pecar de levantarnos e intentar calmarle. Si le regañamos, solo estaremos acostumbrando a nuestro amigo a que cada vez que llora le hacemos caso.
  • Hay que acostumbrar a nuestro cachorro a no morder, no es bueno jugar con nuestras manos y pies, puesto que en un momento de máximo juego, nos puede hacer daño. Por ello siempre debemos inhibir el “mordisco”. Esto lo podemos hacer de dos maneras, dejando de jugar, nos alejamos de su lado y le ignoramos o bien con la palabra “NO” (con ellos funcionan las ordenes cortas y precisas). Hay que establecer unas normas básicas, un ejemplo típico como “ dejarle o no subir a la cama o sofá), si una persona le deja y otra no, le produciremos al perro un conflicto. Lo mejor es que los miembros de la “manada” lleguen a un acuerdo y lo reproduzcan siempre.
  • Si tenemos niños en casa también hay que educarlos en cómo se tienen que comportar con un cachorro: no pegarle, sus juguetes y sus horas de descanso.
  • Una vez que salen a la calle y para conseguir un perro equilibrado es bueno que se relacione con perros y con gente, fuera de su “manada”. Las primeras veces que el cachorro sale de su casa es mejor que le saquemos por sitios tranquilos, fuera del tráfico y zonas con poco ruido.
  • Pautas de comida: según la edad de nuestro perro lo recomendable es que tengan entre 3 ó 4 tomas de comida al día. No es aconsejable dejar la comida puesta todo el día, lo perros necesitan hacer la digestión para no tener problemas de “mala digestión”. Si les ponemos la comida y en 15-20 minutos no se la han comido, la retiraremos y la pondremos para la siguiente toma.
  • Al enseñar a nuestro amigos hacer pis y caca en la calle o dónde queramos en casa debemos saber que los perros suelen defecar o hacer pis al terminar de comer, después de jugar o al levantarse de descansar, seguidamente empezaran a olisquear, es en ese momento cuando, o bien les bajamos a la calle o bien les llevamos dónde queramos que lo hagan. Si lo hace dónde queremos, inmediatamente, hay que premiar a nuestro amigo, así aprenderá a que cuando hace lo que nosotros queremos tiene un premio (prohibido dar embutidos, chorizos, salchichón..) es preferible dar premios indicados para educar o galletas de perro. No sirve regañar a nuestro perro a la hora de haber hecho algo que nosotros no contemplamos. Si él viene a saludarnos después de no vernos en 3 horas y le regañamos porque hemos visto un pis fuera de su sitio, entenderá que si viene a saludarnos nos enfadamos. En ese caso es mejor, ignorar el pis y recogerlo cuando él no nos vea.
  • Pasear por la calle: Queremos dar un paseo tranquilo con nuestro amigo, disfrutar de él, no ir corriendo detrás de él con la lengua fuera. Lo mejor, primero es elegir bien si queremos collar o arnes. El arnés para perros grandes no se recomienda puesto que, fomenta que ellos tiren más. Si queremos un arnés que sea uno anti-tiro. Acostumbrar a nuestro perro andar a nuestro lado. Con palabras como “aquí” y dando un pequeño tirón, atrayéndole a nuestro lado y premiando su conducta cada vez que lo haga como nosotros queremos, eso puede ser suficiente, pero, hay perros que necesitan collares y arneses de adiestramiento para conseguirlo, pero, ojo!, ¡cuidado con los tirones que damos, podemos hacerle una lesión!.
  • Es obligatorio la identificación en perros, la edad legal máxima para identificarle son 6 meses de edad, aunque es recomendable ponerlo justo cuando vaya a salir a la calle con la, última vacuna de cachorro para evitar que, si se pierde, no lo volvamos a localizar. El microchip es “algo físico”, no una vacuna, se pondrá subcutáneo en la ladi izquierdo del cuello.
  • Desparasitar es recomendable 4 veces al año con los diferentes productos que hay en el mercado.
  • Las hembras tienen dos celos al año. Las hembras de raza pequeña suelen tener los celos a partir de los seis meses; razas medianas, grandes y gigantes a partir de los 8-9 meses. Sangran aproximadamente 15 días, el momento en el que son fértiles y están receptivas para la monta son los últimos días del sangrado, día 11-13-15.
  • Machos: maduran sexualmente a partir de los 6-8 meses.

Leishmaniosis canina

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La leishmaniosis canina es una enfermedad causada por un parásito, transmitida por la picadura de un mosquito, el flebotomo.

Llamamos flebotomo al mosquito portador de la enfermedad, el cual es de un tamaño pequeño y suele pasar inadvertido por su vuelo silencioso. Dicho insecto habita fundamentalmente en zonas del interior de España, cuencas mediterráneas y murcianas, como también en Almería, Andalucía, Castilla-La Mancha, León y Extremadura, siendo la zona norte de España de menos riesgo al tener temperaturas mas frías.

Este mosquito suele picar al amanecer o atardecer, estando activo en temperaturas superiores a 16.º – 18.º. Los períodos de mayor contagio son marzo, abril, mayo y septiembre-octubre.

Al ser un mosquito que actúa en desplazamientos cortos, su radio de actuación suele ser entre 2 y 5 kilometros. La hembra del mosquito es la que pica y antes de morir puede infectar entre 2 y 3 perros.

Conocida como la «enfermedad del mosquito», es una de las enfermedades más comunes de nuestros perros. Es importante saber que, dicha enfermedad, solo se transmite mediante una picadura del mosquito, no de perro infectado a perro sano, ni de perro contagiado a hombre.

El período de incubación de la enfermedad es entre 3 y 10 meses, por eso se hacen pruebas serológicas con las que podemos diagnosticarlas, incluso antes de que aparezcan los síntomas. Dichas pruebas se realizan sobre todo cuando el mosquito está inactivo (en enero y febrero).

Los síntomas que puede generar una leishmaniosis en nuestros perros son variados:

  • Falta de brillo en el pelo y descamación.
  • Alopecias en orejas, ojos y hocico.
  • Heridas o úlceras que no cicatrizan.
  • Crecimiento exagerado de las uñas.
  • Sangrado que no cesa (nariz).
  • Afectación renal, hepática o ganglionar.

La enfermedad, según en el estado en el que se encuentre, tiene tratamiento, gracias a estos, los animales con leishmania tienen más esperanza de vida que hace unos años.

Hay métodos preventivos para que su perro no contraiga la enfermedad, debemos ponerle protección ya sea, antiparasitaria externa (spot on, collares), que sean repelentes de flebotomos, o con la vacunación (que se haría siempre y cuando el animal diera negativo en las pruebas de detención de anticuerpos), en el caso de que nuestro perro esté en una zona de riesgo, viva fuera de casa, campo o litoral.